Sistemas de seguridad Grado 3 para bancos en Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera: normativa y requisitos
Los bancos y entidades de crédito de Baleares son establecimientos especialmente sensibles en materia de seguridad. La gestión diaria de efectivo, la protección de clientes y empleados y la necesidad de cumplir estrictamente con la normativa convierten a estos negocios en un objetivo prioritario para la delincuencia. En Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera, las entidades financieras están obligadas a instalar sistemas de alarma y videovigilancia de Grado 3, además de reforzar físicamente sus accesos con puertas blindadas de alta resistencia. Estas exigencias están recogidas en la Ley de Seguridad Privada y en las órdenes ministeriales que regulan las medidas de protección en establecimientos de riesgo medio-alto.
Primera empresa en Baleares en instalar Alarmas de Grado 3 inalámbricas sin obras para negocios obligados

Marco legal aplicable a entidades bancarias
Las principales disposiciones son:
- Ley 5/2014, de Seguridad Privada: obliga a los bancos a contar con medidas específicas de seguridad en función de su nivel de riesgo.
- Orden INT/316/2011: establece que los sistemas de alarma en entidades de crédito deben ser Grado 3.
- Orden INT/317/2011: regula los elementos físicos obligatorios, como cierres, puertas blindadas y cajas fuertes.
- Reglamento de Seguridad Privada: impone la conexión obligatoria de las alarmas a una Central Receptora de Alarmas (CRA).
- Normas UNE-EN 50131 y UNE-EN 1627: definen los requisitos técnicos de equipos de alarma y resistencia de puertas blindadas.
- RGPD y LOPDGDD: regulan el uso de la videovigilancia y el tratamiento de datos personales en locales abiertos al público.
El incumplimiento de estas obligaciones puede acarrear sanciones económicas, pérdida de cobertura aseguradora e incluso el cierre temporal de la entidad tras una inspección negativa.
Alarmas de Grado 3 en bancos
El sistema de alarma debe estar homologado en Grado 3 e incluir:
- Central de alarma certificada, con supervisión continua, doble vía de comunicación (IP y GSM/4G) y resistencia frente a sabotajes.
- Detectores perimetrales e interiores con protección anti-masking para evitar manipulaciones.
- Sirenas acústicas y luminosas antivandálicas, con activación inmediata en caso de intrusión.
- Protección frente a inhibidores de señal, asegurando la transmisión de eventos.
- Alimentación de respaldo, garantizando el funcionamiento en cortes eléctricos.
- Conexión permanente a CRA, que permite la verificación de alarmas y aviso inmediato a las fuerzas de seguridad.
Videovigilancia en bancos
La videovigilancia es obligatoria y debe cumplir tanto con los requisitos técnicos como con la normativa de protección de datos:
- Cobertura total en accesos, zonas de atención al público, cajeros, cajas y áreas restringidas.
- Imágenes en alta definición, con visión nocturna y grabación continua.
- Almacenamiento de mínimo 30 días, con grabadores protegidos contra manipulación.
- Integración con la alarma, para la verificación visual de los eventos.
- Cumplimiento del RGPD, con carteles informativos y custodia segura de grabaciones.
Puertas y accesos blindados
Además de la videovigilancia y las alarmas, los accesos deben contar con elementos físicos homologados de alta resistencia:
- Puertas blindadas o acorazadas RC5 (UNE-EN 1627) como mínimo, instaladas en accesos principales y áreas críticas.
- Puertas RC6 en cámaras acorazadas, tesoros y zonas de recuento de efectivo, dado el mayor nivel de riesgo.
- Cerraduras, marcos y anclajes con la misma resistencia que la hoja de la puerta, para garantizar la seguridad del conjunto.
- Cristales laminados de seguridad en áreas de atención al cliente, resistentes a impactos directos.
Los bancos en Baleares deben cumplir con la obligación legal de instalar sistemas de alarma de Grado 3, videovigilancia integral y accesos blindados de nivel RC5 como mínimo, con RC6 en áreas de mayor riesgo como cámaras acorazadas. Estas medidas no solo responden a la normativa española de seguridad privada, sino que también refuerzan la protección de clientes, empleados y activos.
Cumplir con estas exigencias evita sanciones y problemas con las aseguradoras, pero sobre todo garantiza la continuidad del negocio en un sector donde la seguridad es crítica. Invertir en un sistema certificado significa trabajar con la tranquilidad de estar protegido frente a amenazas reales. Si busca protección confíe en nuestro equipo de expertos en seguridad para entidades bancarias.
